El Sangay es uno de los volcanes más activos del mundo.
Subir esta montaña, que constantemente arroja rocas y cenizas,
es una verdadera aventura. El acceso al campo base es difícil
pero el esfuerzo vale la pena. Durante la caminata de 3 días
al campo base caminamos a través de la hermosa flora del
bosque nublado, y si tenemos suerte podemos mirar un oso anteojo
o tapir de montaña, especies en peligro de extinción.
Esta expedición requiere una excelente condición física
y un espíritu aventurero.
Día 1 Temprano en la mañana salimos
desde Riobamba. Luego de 2 horas en carro llegamos a Guargualla,
un pueblito al sureste de Riobamba a 3200 m. de altura. Cargamos
las mulas y comenzamos nuestra expedición. Luego de 5 -
6 horas de caminata - tanto de subida como de bajada - llegaremos
al primer campamento.
Día 2 Caminamos en dirección sureste,
hasta llegar a Plazapampa, una planicie. Luego continuamos por
un área con vegetación más densa, y algunos
ríos y pantanos que tenemos que cruzar. Luego de 6 - 7
horas de caminata llegaremos al río Yanayacu (en quichua
Aguas Negras) cerca del cual acampamos a una altura de 3400 m.
Día 3 Desde Yanayacu caminamos en 4 -
5 horas a La Playa, el campo base de Sangay a 3600 m. de altura.
Por las nubes no siempre es posible ver el volcán, pero
la mayor parte del tiempo podemos puede oír sus explosiones.
Día 4 Poco después de medianoche
salimos del campamento hacía el pie del volcán para
comenzar la ascensión. Esta va primero por lava y luego
por nieve, y normalmente toma de 6 a 8 horas. La subida no es
técnica pero sí inclinada, y siempre debemos estar
muy atentos por rocas que de vez en cuando caen. Desde la cumbre
tenemos una excelente vista de la selva amazónica y de
las montañas Chimborazo, Antisana y Altar. Descendemos
al campo base.
Día 5, 6 y 7 Retornamos por el mismo
camino a Guargualla, donde el séptimo día nos espera
una camioneta para regresar a Riobamba. Hora aproximada de llegada:
3.00 p.m.